Fotografias: Prensa Ibérica
Instituciones, federaciones y organización presentan la Copa de España de Escalada que se disputará en Cáceres los días 28 y 29 de marzo, una competición que sitúa a Extremadura en el foco de la escalada: dos días de espectáculo, promoción deportiva y una oportunidad para acercar el deporte base al alto rendimiento.
La instalación de alto rendimiento Alberto Ginés acoge, por primera vez, una doble cita nacional y refuerza el posicionamiento de Extremadura como territorio de referencia en la promoción deportiva
Los días 28 y 29 de marzo, Cáceres acoge la Copa de España de Escalada Cáceres 2026, una cita que refuerza su reconocimiento como Ciudad Europea del Deporte 2026 y que contará con las modalidades de búlder y velocidad. Esta doble competición nacional sitúa a la capital cacereña y a Extremadura en el centro del mapa de la escalada española. La prueba se celebrará en la Ciudad Deportiva de Cáceres, dentro del rocódromo de alto rendimiento ‘Alberto Ginés’, un espacio concebido para la tecnificación y la organización de competiciones de máximo nivel.
El acto tuvo tono institucional, sí, pero sobre todo dejó una idea clara: la escalada ya no es un «extra» en el calendario. Es un argumento de ciudad. La moderadora, Nelia Pulido, directora comercial de El Periódico Extremadura, abrió el encuentro recordando que la cita es una oportunidad para proyectar a Cáceres «como sede de grandes eventos» y subrayó el papel de Prensa Ibérica en la organización, en alianza con la Fedme (Federación Española de Montaña y Escalada) y con el respaldo del Ayuntamiento de Cáceres, la Diputación de Cáceres y la Junta de Extremadura. Sin alharacas: patrocinio y compromiso informativo, de los que construyen una historia que va más allá de un fin de semana.
Escaparate al mundo
El primero en tomar la palabra fue el director general de Deportes de la Junta, Santiago Amaro, que puso el foco en lo que no se ve en una retransmisión: el efecto arrastre. Para la Junta, explicó, este tipo de pruebas «posicionan a Extremadura» y funcionan como escaparate del deporte de élite, pero también como impulso al deporte base. «Es fundamental que nuestros chicos y chicas tengan una referencia de un evento tan importante», señaló, mirando a unas instalaciones que, por su diseño y potencial, nacieron con vocación de futuro. Ahí entra la dimensión federativa. José Antonio García, vicepresidente de la Fedme y responsable del área de escalada y paraescalada, contextualizó la importancia del cartel: Cáceres será la primera parada del circuito nacional de Copa de España de bloque y velocidad. No es un detalle menor. «Esperamos a los mejores escaladores de todas las comunidades autónomas», dijo, recordando además que muchos forman parte de la Selección Española. Y dejó una pista que ilusiona: el rocódromo cacereño es una instalación «referente» en el camino hacia el proyecto olímpico de Los Ángeles 2028, un marco que eleva el listón y, de paso, las expectativas. También apuntó que esta prueba puede ser la antesala a una competición de carácter continental. «Estamos trabajando en ello», dijo, con guiños tanto al alcalde de Cáceres, Rafa Mateos, como al director general de Deportes. «Es un auténtico privilegio que esta Copa de España de escalada recaiga en Cáceres dentro de la intensísima agenda deportiva de este año, un año en el que somos Ciudad Europea del Deporte», añadió el regidor.Promoción y jóvenes
En clave provincial, Pablo Miguel López, diputado delegado de Deportes de la Diputación de Cáceres, incidió en el retorno social: un evento así es promoción, sí, pero también una palanca para que los jóvenes se acerquen a la escalada. La provincia, vino a decir, gana visibilidad, pero sobre todo gana cantera. Un mensaje que enlazó con el del técnico federativo extremeño Andrés Ramos, que habló de «reconocimiento al esfuerzo» y del trabajo coordinado con las instituciones para hacer crecer el deporte desde la base. Su radiografía fue clara: la escalada se ha disparado en España tras el impacto mediático de Alberto Ginés y esa ola también se nota aquí. La Federación cuenta con 16 deportistas en el Centro Nacional de Tecnificación Deportiva y, en el conjunto de sus programas, ronda los 30. «Está dejando de ser un deporte minoritario», resumió.De la cantera al foco nacional
Y si la escalada vive de paredes, también vive de relatos. Lucas Pérez y Paula Traverso aportaron el más humano: competir una Copa de España es «la oportunidad de demostrar» todo el trabajo acumulado; hacerlo en casa, «una maravilla». Traverso lo expresó con orgullo generacional: para los deportistas extremeños, que un evento nacional se celebre en Cáceres, en el rocódromo que lleva el nombre de Ginés, tiene algo de símbolo y de recompensa. Además, ambos anticiparon un nivel alto, marcado por la especialización actual de las disciplinas y por una competencia cada vez más afinada. La presentación sirvió también para medir el alcance mediático del evento. Ángel San Martín, director comercial de Prensa Ibérica, recordó que el proyecto viene creciendo desde Arroyomolinos y Alcobendas -con una Copa del Mundo que reunió a miles de aficionados- y explicó por qué Cáceres encaja: por infraestructura, por afición y por entorno. Y dejó un dato que explica la dimensión del escaparate: las cabeceras del grupo, con cobertura durante los dos días de competición de la mano de El Periódico Extremadura, La Crónica de Badajoz y el diario Sport, llevarán lo que ocurra en el rocódromo «más allá de Extremadura», con una difusión que se apoya en una audiencia global de 22 millones de lectores. En esa mezcla de historia, deporte y modernidad, Cáceres vuelve a encontrar un punto de equilibrio: Patrimonio de la Humanidad, sí, pero también escenario de alto rendimiento. La Copa de España no será solo una competición; será una foto nítida de hacia dónde quiere mirar la ciudad cuando levanta la vista.






